Martes,
4 de Noviembre de 2014 a las 11:03
Un relato de terror:Era un día muy lluvioso, el viernes 13 que cayó en Hállowen, como siempre la gente salía con sus estravagantes disfraces a la calle. Robin era un chico muy travieso y utilizaba Hállowen para esconderse entre los disfraces para liarla y que nadie le reconociera.
Un
Hállowen de 2014, los padres de Robin murieron, los mataron los del
F.B.I. Porque eran narcotraficantes, entonces se intentó vengar de
la gente llendo al laboratorio del pueblo donde se encontraba el
científico Trollshor Balbuden que estaba haciendo experimentos
avanzados con almas de muertos. Robin cogió el tarro donde se
encontraban las almas y lo estrelló contra la pared. Todas las almas
se esparcieron por la ciudad.
Todos
fueron muriendo y la ciudad destruyéndose, Robin se arrepintió,
pero ya era demasiado tarde las almas acabaron con él.
Yo
como periodista espero que mejore la ciudad y que la restauren, ese
niño lo tiene merecido.
Adam
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